DÓNDE DORMIR

Las plazas hoteleras son escasas en Oña, sobre todo durante el verano y la Semana Santa, por eso conviene reservar habitación con cierta antelación.

Existen dos casas de turismo rural. La que se denomina Camino Condal se encuentra en la Plaza del Padre Cereceda y tiene seis habitaciones, con baño incluido y con una decoración exquisita. También se ofrecen unos magníficos desayunos. Las reservas se pueden hacer en el teléfono 947-300014 o en su página web: www.caminocondal.com, en la que también se pueden ver las habitaciones.

casa rural el camino condal casarurallajuderia

La otra casa rural se llama Casa de la Judería y se encuentra en la calle Barruso. Se reserva todo el conjunto, compuesto por cinco habitaciones dobles y un comedor con horno de leña. Está concebida para ser alquilada por grupos. Su parte baja y el primer piso conservan una notable arquería medieval. Las reservas se pueden hacer en el teléfono 650-747559 o en la web: www.casajuderia.com

La Fonda Once Brutos, junto a la plaza del Ayuntamiento, es la instalación hotelera de Oña que ofrece más plazas, con 12 habitaciones en total. Su teléfono de contacto es el 947-301466. Tiene también servicio de restaurante.

A tan sólo 4 kilómetros de Oña, en la pedanía de Terminón, funciona también el hotel rural Puerta de Caderechas, en la entrada de un precioso y estrecho valle dónde se cultivan frutales. Es de nueva construcción y ofrece siete habitaciones dobles y restaurante. Su teléfono es el 947-300241. En Terminón se ha abierto en 2008 otra casa rural llamada El esquilador (teléfonos 947-300109 y 699162350)

DÓNDE COMER

El restaurante más amplio es el mencionado de la Fonda Once Brutos, en el centro del pueblo, en el que se pueden degustar platos de la cocina tradicional como el cordero asado, la ternera en su jugo o la merluza rebozada.

Al pie de la carretera, cerca de la gasolinera, se encuentra el restaurante El Cazador. Su cocina es variada, con legumbres y carnes diversas, pero, como su nombre indica, está especializado en guisos de corzo y jabalí, animales que son abatidos en los cotos de los montes de Oña y de sus alrededores.

El restaurante Blanco y Negro, junto al ambulatorio, tiene una oferta diferenciada, ya que combina en su carta las carnes de cerdo o ternera a la brasa de toda la vida junto a platos más innovadores como las ensaladas templadas o las agridulces, que incluyen miel y frutos secos, por ejemplo.

El bar El Chole, junto a la plaza del Ayuntamiento, no da comidas ni raciones, pero tiene una buena barra de pinchos de tamaño generoso con los que se puede hacer una comida improvisada y sabrosa. Destacan la variedad de tortillas y el surtido de banderillas de vinagreta.

En el bar El Deportivo, situado en el centro del pueblo, también se puede degustar de una buena barra de pinchos y hacer una comida rápida a base de hamburguesas, pizzas o perritos calientes.

merendero de socastillo morcillas cociendo en la caldera

Además, en las carnicerías de Oña se pueden comprar también sabrosas carnes para asar en las parrillas colocadas en algunos lugares de esparcimiento como en el parque de la Presa o en el merendero de Socastillo. Ambos son lugares con sombra y con fuentes, junto al río, habilitados con mesas y asientos para poder comer.

DÓNDE COMPRAR

En esas parrillas de las que hablamos se puede colocar el producto estrella de la gastronomía oniense: la morcilla, que es comercializada en toda España por dos fábricas que se dedican a la producción industrial de este embutido. Pero estando o pasando por Oña no puede perder uno la oportunidad de recuperar los sabores y olores de antaño. Por eso es recomendable comprar y comer las renombradas morcillas caseras de Carnicería Casi, elaboradas de forma artesanal y las únicas cocidas todavía con leña. La tienda está situada en la plazuela del ambulatorio.

boteria de oña

El otro establecimiento que ofrece productos artesanales es la Botería Alfredo Ojeda, situada en la carretera, en la entrada a Oña desde la N-1. Las botas y pellejos para vino que se confeccionan, de todas las capacidades, son el fruto de la experiencia de varias generaciones de boteros.